Nota Revista Newsweek

Por Sebas | Archivado en Prensa y Sponsors 
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“Mi error favorito”

Sebastián Armenault
sobre la noche que se perdió en el Himalaya, y lo salvó un niño.

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Cuando nacieron mis hijas, el ritmo de entrenamiento que me requería el rugby resultó difícil de sobrellevar, así que después de 22 años y cuatro operaciones de rodilla, decidí probar otras actividades. Y como por mi trabajo como gerente deuna empresa de telecomunicaciones tenía que viajar mucho al interior, correr era la mejor forma de aprovechar las horas de la siesta en que los pueblos parecen dejar de vivir.

Desde que hace cuatro años corrí mi primera ultramaratón, el Cruce de los Andes, no paré de correr, tanto en el país como en otros lugares del mundo, con competencias por demás exigentes como los 170 kilómetros de Omán, donde las temperaturas pasan los 50 grados. Todas tienen sus particularidades, sus contratiempos, y por lo tanto sus recomendaciones que uno debe escuchar si no quiere verse en problemas.

Pero en Noviembre pasado, cuando corrí por primera vez los 190 kilómetros del Himalaya, cometí el error de no atender las recomendaciones profesionales. Como amateur, creí que podía hacer mi propia hoja de ruta. Y esa equivocación complicó mi tarea, aunque me dejó una experiencia humana inolvidable.

El mayor temor en estas competencias es la llegada de la noche. Corriendo en medio de una de las cordilleras más famosas, sin electricidad, con un frío helado y sin más indicaciones que las huellas sobre la tierra, la oscuridad no es buena aliada. Pero desacaté el consejo de la organización y descansé más de lo debido, creyendo que estaría en mejores condiciones de afrontar una etapa que duraría 13 horas.

Salí pensando que llegaría a las 6 de la tarde, pero lo hice a las 8.30 de la noche. Faltando unos 15 minutos, estaba totalmente desorientado. Sin idea de por dónde continuar, llegué a un pueblito perdido a 4.000 metros de altura, un conjunto de 6 u 8 casitas justo en el límite entre Nepal y la India. Golpeé a la puerta de una de esas humildes viviendas en busca de ayuda, y quien apareció fue un pequeño niño de 9 años llamado Omnevseba. Sin mucha esperanza, le pregunté por dónde debía seguir. Le propuse que me acompañara, lo tomé de la mano y prácticamente me llevó hasta el final de la etapa.

La llegada fue un alivio para mí, pero a Omnevseba lo desbordaron los flashes y la gran cantidad de fotógrafos, tanto que me abrazó y se puso a llorar. Al día siguiente no solo le obsequié una remera, sino que lo hice entrar a la zona de corredores, a él, sus tres hermanos y sus padres, que tuvieron allí una buena comida. Cuando nos despedimos, me dejó una tarjeta con un número de celular. En el corazón del Himalaya, la posibilidad de comunicarse es vital.

No tuve mayores complicaciones en el resto de la competencia. Entre los 69 corredores de todo el mundo que iniciamos el desafío, fui uno de los 49 que llegó al final. Pero ahora que dejé mi trabajo y estoy enteramente dedicado al ultramaratonismo con mi proyecto “Superarse es Ganar”. Aprendí a escuchar las recomendaciones de los profesionales. Lo voy a necesitar para afrontar desde el 3 abril los 250 Km. del Desierto del Sahara, un desafío supremo que incluye 6 etapas, en donde la cuarta de ellas nada menos que de 82 kilómetros. Estos últimos día estuve comiendo de más, para llegar con un peso mayor que me permita compensar los casi 5 kilos que se pierden.

Y cuando termine, como hago cada 20 días desde aquella noche helada y oscura en el Himalaya, llamaré por teléfono al pequeño Omnevseba para contarle cómo me fue.

Armenault es un ultramaratonista amateur argentino
. Correrá los 250 km del Desierto de Sahara y por cada km recorrido, empresas como Codere (dono un Respirador Artificial), Reebook, OMINT, Oroweat, Mormaii, Weber, Gatorade,
Nature Crops y Pole Position, donarán artículos básicos a cinco entidades carenciadas.

Mi agradecimiento especial a Cristian Savio periodista de la Revista Newsweek, y a las empresas que apoyan mi Proyecto: Codere, Reebook, OMINT, Oroweat, Mormaii, Weber, Gatorade, Nature Crops, Pole Position, Flow y la Subsecretaria de Deportes de la Ciudad de Bs.As.
Un abrazo y Gracias,
Sebas

“Mi error favorito (PDF)”

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